Dramática jornada marítima tras el eclipse: la Guardia Civil rescata a nueve tripulantes en Cala Pi.
La Guardia Civil ha realizado este pasado miércoles una operación de auxilio de dos embarcaciones de recreo que terminaron hundiéndose en la costa de Mallorca. Participaron efectivos del Servicio Marítimo, miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y apoyo desde el aire con el Servicio Aéreo.
Las actuaciones concluyeron sin que se registraran víctimas ni heridos de gravedad.
El primer incidente se desencadenó durante la tarde, tras recibirse la alerta por una vía de agua en una lancha recreativa que navegaba a unas dos millas de la costa, a la altura de Cala Pi (Llucmajor).
En la lancha viajaban cinco personas, entre ellas dos menores de edad. Especialistas del grupo subacuático que patrullaban la zona con motivo del dispositivo del eclipse acudieron de inmediato al punto del naufragio.Los agentes completaron el rescate de los cinco ocupantes y su posterior traslado a tierra firme antes de que la nave terminara de irse a pique.
En esa misma demarcación litoral de Cala Pi se declaró, casi de forma simultánea, un incendio en una embarcación de 12 metros de eslora. Los cuatro tripulantes del yate en llamas fueron rescatados de inmediato por embarcaciones civiles que navegaban por las proximidades. Efectivos del Servicio Marítimo y de los GEAS acudieron para asegurar la zona tras el hundimiento del casco.
Durante la caída de la noche, el Servicio Marítimo tuvo que intervenir también en Menorca para escoltar a siete piragüistas desprovistos de iluminación. Las embarcaciones fueron acompañadas desde la isla del Aire hasta el puerto de Maó para prevenir riesgos de abordaje por el tráfico marítimo.











