Ser ha inaugurado con una “Tremponada Inaugural dels Horts Urbans”, que pretende consolidarse como una cita anual.
Los huertos urbanos municipales de Marratxí ya funcionan a pleno rendimiento. Tras varios años de desarrollo y una fase inicial de funcionamiento parcial, el municipio consolida un proyecto que combina agricultura urbana, participación vecinal, educación ambiental e inclusión social.
«Tremponada Inaugural dels Horts Urbans», una jornada de convivencia que reunió a usuarios de las parcelas, entidades sociales, familias y representantes municipales sirvió para inaugurar este espacio. La propuesta pretende consolidarse como una cita anual,

La iniciativa supone la consolidación de un equipamiento que busca fortalecer la vida comunitaria y ofrecer nuevos espacios de participación a los vecinos de Marratxí.

Parcelas para vecinos y proyectos comunitarios
Actualmente, 17 de las 20 parcelas disponibles ya han sido adjudicadas a residentes del municipio, que podrán cultivar estos espacios durante un periodo de dos años.
Las tres parcelas restantes tienen una finalidad comunitaria y social. En ellas participan usuarios de la residencia de Amadip Esment del Pla de na Tesa, voluntarios de Cruz Roja Marratxí y alumnos de 5º y 6º de Primaria del CEIP Es Liceu.
La fórmula permite que el proyecto vaya más allá del cultivo tradicional y se convierta en una herramienta de integración social, aprendizaje y convivencia intergeneracional.
Cabe recordar que los huertos comenzaron a utilizarse parcialmente en junio de 2024,pero la instalación no ha alcanzado su plena operatividad hasta el pasado 12 de mayo de 2026.

Con la adjudicación de las parcelas y la incorporación de los proyectos comunitarios, Marratxí culmina un proceso destinado a dotar al municipio de un espacio dedicado a la agricultura sostenible y a la participación ciudadana.
La iniciativa se enmarca dentro de las políticas locales orientadas a fomentar hábitos saludables, promover el contacto con el entorno natural y generar nuevos espacios de encuentro vecinal.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su dimensión social.
Los huertos no solo se conciben como parcelas de cultivo. Su planteamiento persigue generar relaciones entre vecinos, favorecer la colaboración entre generaciones y crear actividades compartidas entre residentes, centros educativos y entidades sociales.
Precisamente esa filosofía quedó reflejada durante la jornada inaugural, donde los participantes elaboraron de manera conjunta un tradicional trampó y un pa amb oli utilizando productos cultivados en las propias parcelas.
La actividad concluyó con una merienda colectiva que permitió compartir experiencias entre usuarios, voluntarios y escolares.
La participación del CEIP Es Liceu aporta además una dimensión educativa al proyecto.
Los alumnos tendrán la oportunidad de conocer de primera mano los procesos de cultivo, la importancia de la sostenibilidad y el valor de los productos de proximidad.
Al mismo tiempo, la colaboración con entidades como Amadip Esment y Cruz Roja refuerza el carácter inclusivo de la iniciativa y facilita la participación de colectivos con diferentes necesidades y perfiles.
El proyecto nace con vocación de permanencia y con el objetivo de convertirse en un lugar donde vecinos de distintas edades puedan compartir conocimientos, experiencias y actividades en torno al cultivo y el cuidado del entorno.











