El Parlament tumba la Ley de Vivienda de la formación.
La vivienda vuelve a incendiar el debate político en Baleares tras el rechazo en el Parlament trámite la Proposición de Ley para la garantía del uso residencial de las viviendas y contra la especulación impulsada por Més per Mallorca. La negativa ha salido adelante con el voto del grupo popular del Govern que preside Marga Prohens.
Desde Més, su portavoz parlamentario, Lluís Apesteguia, ha cargado con dureza contra el PP. “La patria del PP es la especulación y sus compatriotas los especuladores”, ha afirmado en sede parlamentaria. Y ha añadido que “no hay bandera suficientemente grande para tapar sus contradicciones”.
La propuesta ecosoberanista pretendía activar “soluciones excepcionales ante un problema excepcional”. El argumento central: Baleares vive una situación objetiva de emergencia habitacional.
Los datos que esgrime la formación son contundentes. Casi la mitad de las viviendas del archipiélago no se destinan a residencia habitual. El 82,31% de las construidas en los últimos años no han sido para primera vivienda.
Recalcan que mientras tanto, los precios se disparan. Y dan dados claros: el coste de compra ha crecido seis veces más que los salarios. El alquiler, ocho veces más.
Hoy, una familia balear necesitaría destinar durante 63,5 años el 30 por ciento de sus ingresos para poder adquirir una vivienda. Destacan que la media estatal es de 29,5 años. La brecha es abismal.
Remarcan que la ley vetada se fundamentaba en jurisprudencia europea que permite restringir movimientos de capital por “razones imperiosas de interés general”, siempre que las medidas sean proporcionadas y no discriminatorias. La iniciativa no planteaba criterios por nacionalidad. Se centraba en el uso residencial.
El texto proponía que los municipios pudieran aplicar restricciones temporales cuando acreditaran situaciones extremas: altos porcentajes de vivienda vacía, fuerte concentración de alquiler turístico o precios claramente por encima de la capacidad adquisitiva media.
Apesteguia ha reconocido que la medida, por sí sola, no resolvería el problema estructural. Pero defendía su activación cuando las políticas ordinarias resultan insuficientes.
Tres años después del inicio del Govern Prohens, el precio medio ronda ya los 4.500 euros por metro cuadrado. Un piso de 100 metros puede alcanzar los 450.000 euros. Para acceder a la compra, se requieren ahorros previos superiores a 139.000 euros.
En este contexto, el diputado ha cuestionado que el anuncio de 399 viviendas sociales pueda paliar una crisis que afecta a decenas de miles de familias.











