Está dirigida por el Premio Nacional de Danza Ramón Oller y se verá los días 17 y 18 de abril.
La compañía Zig Zag Danza aterriza en Palma con su último y aclamado espectáculo: “Postales rotas”. La obra, dirigida por el Premio Nacional de Danza Ramón Oller, podrá verse en el Teatre Sans los días 17 y 18 de abril, en una cita imprescindible para los amantes de las artes escénicas.

El montaje llega avalado por el éxito. “Postales rotas” ha triunfado en los Premios OH! de las Artes Escénicas de Asturias, donde consiguió los galardones a Mejor Espectáculo, Mejor Dirección, Mejor Producción y Mejor Iluminación. Además, su recorrido internacional lo ha llevado hasta el Festival Internacional de Teatro de El Cairo, donde recibió una mención especial del jurado por la interpretación de Estrella García.

Una historia de migración, memoria y mujeres
El espectáculo parte de una realidad histórica contundente: entre 1840 y 1940, más de 300.000 jóvenes asturianos emigraron a América en busca de un futuro mejor. Un dato clave marca el enfoque de la obra: el creciente papel de la mujer en este fenómeno migratorio, pasando del 21 % en 1880 al 40 % en 1920.

A partir de este contexto, Zig Zag Danza y Ramón Oller construyen una propuesta escénica que pone el foco en la mirada femenina, una perspectiva pocas veces explorada. La protagonista es una mujer. Una sola figura que representa a muchas.

Sobre el escenario, Estrella García encarna a la hija de una modista que sueña con ser escritora. Una historia íntima. Universal. Cargada de emoción. La propia artista reconoce que se trata de un proceso profundamente personal, marcado también por su propia experiencia como migrante en la infancia.
Danza contemporánea con alma y narrativa visual
“Postales rotas” es mucho más que danza. Es una narración construida desde el cuerpo, la memoria y la emoción. La propuesta escénica apuesta por la esencialidad, con un espacio abierto donde todo sucede a la vista del espectador.

La música juega un papel fundamental. La composición corre a cargo del pianista José Ramón Feito y de la reconocida cantautora Marina Rosell, creando una atmósfera sonora poética y envolvente.
La iluminación y los elementos textiles adquieren protagonismo como herramientas narrativas. Lo cotidiano se transforma en evocador, rozando un realismo mágico donde conviven el arraigo, la comunidad y la esperanza.












