Vehículos sin ITV, conductores con auriculares y positivos en drogas ha sido el caótico balance del último macrocontrol de la Policía Local de Palma.
La Policía Local de Palma, por medio de su Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP), desplegó un contundente control preventivo de tráfico y seguridad ciudadana en la calle Eusebi Estada. El operativo, ejecutado a la altura del número 13, se saldó con un balance de tres delitos penales flagrantes y más de una docena de infracciones administrativas en apenas unas horas.

El golpe más severo de la noche se libró en el terreno judicial. Los agentes interceptaron de forma consecutiva a tres conductores que circulaban sin haber obtenido nunca el permiso de conducir. A los tres implicados se les instruyeron de inmediato atestados penales por presuntos delitos contra la seguridad vial, lo que podría acarrearles penas de prisión, multas económicas de cuantía elevada o trabajos en beneficio de la comunidad.
El despliegue policial destapó un absoluto desprecio por las normas de circulación fundamentales. En el plano documental y de seguridad vial, las patrullas tramitaron un reguero de denuncias:
- Cinco multas por circular con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada.
- Dos denuncias a conductores extranjeros por no haber realizado el canje legal de su permiso de conducción.
- Una denuncia a un ciudadano por conducir con el carné español caducado.
- Un positivo en alcohol por vía administrativa tras la prueba de etilometría.
- Una denuncia por conducir utilizando auriculares, una distracción letal al volante.
Más allá de la seguridad asfáltica, el dispositivo policial extendió sus garras en el marco de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. Durante los cacheos y registros a los vehículos sospechosos, los agentes levantaron cuatro actas de denuncia: tres de ellas por tenencia ilícita de sustancias estupefacientes en la calle y una cuarta tras intervenir herramientas específicamente destinadas al consumo de estas drogas.












