PIMEM lo califica de medida desproporcionada, punitiva y totalmente desconectada de la realidad económica del sector turístico.
PIMEM Restauración ha mostrado su rechazo al proyecto de ley antitabaco impulsado por el Gobierno, al considerar que supondrá un importante perjuicio para los bares y restaurantes, especialmente para los pequeños negocios vinculados al turismo.
La patronal califica la iniciativa de «desproporcionada, punitiva y alejada de la realidad económica del sector», y advierte de que limitar el consumo de tabaco y vapeadores en espacios exteriores puede afectar a la actividad de muchos establecimientos.
La organización sostiene que las terrazas representan una parte fundamental de la actividad de la hostelería y considera que nuevas restricciones podrían reducir la afluencia de clientes, tanto residentes como turistas, con el consiguiente impacto sobre el empleo y la viabilidad de numerosos negocios.
Además, critica que la futura normativa atribuya a los propietarios y trabajadores de los establecimientos la responsabilidad de velar por su cumplimiento, una función que, a su juicio, no les corresponde.
PIMEM también señala que la obligación de renovar cartelería o mobiliario para adaptarse a la nueva regulación supondrá un coste adicional para unas empresas que ya afrontan un incremento de gastos.
La patronal considera que la reforma debería abordarse desde el consenso con el sector y apuesta por alternativas como la autorregulación o la creación de espacios libres de humo mediante acuerdos, en lugar de aplicar prohibiciones generalizadas.
El presidente de PIMEM Restauración, César Amable, afirma que la propuesta puede reducir la competitividad de la hostelería balear frente a otros destinos turísticos del Mediterráneo y reclama que, durante la tramitación parlamentaria, se escuchen las aportaciones del sector y se introduzcan criterios de flexibilidad y sentido común.












