La oposición denuncia el desmantelamiento de las políticas de igualdad y el boicot a la bandera.
«Postureo institucional»: acusan a Galmés de colgar la bandera LGTBI solo para una foto y critican el «tardeo turístico» de Cort
Més per Mallorca ha protagonizado una contundente acción reivindicativa con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI. Miembros del partido han desplegado de forma simultánea banderas arcoíris en las sedes del Ajuntament de Palma (Cort), el Consell de Mallorca y el Parlament balear. El objetivo de esta acción de protesta es denunciar públicamente lo que consideran un «retroceso preocupante, sostenido y pactado» en la protección de los derechos del colectivo en las islas a manos de los gobiernos del PP respaldados por Vox.
Según la formación ecosoberanista, el pacto de gobierno de la derecha ha provocado un vacío absoluto en las políticas de igualdad, traduciéndose en una reducción drástica de recursos, la pérdida de centralidad institucional y una alarmante falta de diálogo con el tejido social de Baleares.
Críticas al «tardeo turístico» de Palma y ruptura social
Més per Mallorca ha puesto el foco de sus críticas en la gestión del Ajuntament de Palma, censurando la ruptura total de relaciones entre el equipo de gobierno local y la entidad de referencia Ben Amics.
- Acusaciones de pinkwashing: La formación rechaza de plano la decisión de Cort de sustituir la tradicional y reivindicativa verbena del Orgullo por una programación propia y de carácter comercial.
- Boicot al modelo: Definen este nuevo formato como un «tardeo turístico» vacío de contenido social que destruye el modelo de consenso histórico y la coorganización con el tejido asociativo. Por ello, MÉS ha hecho un llamamiento directo a la ciudadanía para boicotear el tardeo de Cort y acudir masivamente a la manifestación del Orgullo.
El despliegue de las banderas también ha servido para airear los graves incumplimientos normativos y estéticos que, según la formación, cometen los máximos dirigentes institucionales de la isla:
Més acusa al presidente de la institución, Llorenç Galmés, de practicar un «postureo de cara a la galería». Denuncian que colocó la bandera LGTBI en el interior del Palau únicamente el tiempo necesario para tomarse la fotografía oficial de prensa y que a la mañana siguiente ya había sido retirada de las dependencias.
Entienden que la situación más grave se vive en la cámara legislativa balear. El partido denuncia que su presidente ha vuelto a incumplir por tercer año consecutivo (desde 2024) el acuerdo de la Mesa del Parlament que obliga a colgar la enseña arcoíris en la fachada. Para los ecosoberanistas, este veto representa una normalización de la censura ante los derechos humanos y una sumisión total a los dictados ideológicos de la extrema derecha.













