La patronal cuestiona el ritmo y la forma de aplicar nuevos incrementos y lo ve por encima de las recomendaciones.
La patronal mallorquina PIMEM se opone al incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) previsto para 2027, que el Gobierno plantea elevar un 5,3 por ciento, hasta los 1.424 euros mensuales en 12 pagas. La subida supondría 65 euros más al mes y situaría el salario mínimo anual en 18.004 euros repartidos en 14 pagas.
La federación considera que la medida ha dejado atrás una política de incrementos progresivos y consensuados para convertirse, a su juicio, en una decisión partidista y electoralista ante la proximidad de las elecciones generales.
PIMEM recuerda que ha respaldado las subidas del SMI desde 2019, siempre que se desarrollaran de forma gradual y con acuerdo. Sin embargo, sostiene que el nuevo incremento se plantea sin suficiente diálogo con el tejido empresarial. Su presidente, Jordi Mora, considera que una decisión con consecuencias para las empresas y la economía no debería adoptarse en un momento de debilidad del Gobierno central.
Desde la patronal inciden en que el aumento previsto del 5,3 por ciento supera tanto la inflación interanual, situada en el 4,9 por ciento en septiembre, como la propuesta del grupo de expertos consultado por el Ministerio de Trabajo, que también planteó un incremento del 4,9 por ciento.
PIMEM advierte de que las subidas salariales deben ir acompañadas de mejoras en la productividad empresarial. Mora afirma que la patronal quiere que los salarios españoles se acerquen a los de otros países europeos, pero considera que la productividad nacional continúa por debajo de esos niveles.
Críticas por la falta de diálogo con las patronales
El Ministerio de Trabajo ha sometido a exposición pública el real decreto que recoge el incremento. La previsión es que el Consejo de Ministros lo apruebe antes de las elecciones generales.
La patronal mallorquina critica la falta de negociación atribuida a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y sostiene que no se ha buscado un acuerdo con las organizaciones empresariales. Según las estimaciones recogidas por PIMEM, la subida afectaría a unos 2,5 millones de trabajadores en España.
El SMI ha aumentado un 72,7 por ciento desde 2017
La federación también pone el foco en la evolución del salario mínimo durante las últimas décadas. En el año 2000 se situaba en 424,8 euros mensuales. En 2019 pasó de 735,9 a 900 euros, un incremento del 22,3 por ciento en un año marcado por varias convocatorias electorales.
En la última década, el SMI ha aumentado un 72,7 por ciento, según los datos aportados por PIMEM. Ha pasado de los 707,7 euros mensuales de 2017 a los 1.221 euros de 2026.
La patronal cuestiona ahora el ritmo y la forma de aplicar nuevos incrementos y reclama que las decisiones sobre el salario mínimo tengan en cuenta la capacidad de las empresas para asumirlos.












