Un testigo siguió al implicado y logró quitarle la llave del turismo antes de que fuera retenido por los ciudadanos.
La Policía Local de Palma investiga a un conductor de 46 años por protagonizar una peligrosa fuga tras un accidente de tráfico, conducir sin permiso y duplicar la tasa máxima de alcohol permitida.
El episodio ocurrió el pasado 8 de mayo sobre las 18:10 horas en el camí de la Vileta, donde varios ciudadanos lograron retener al implicado después de una persecución improvisada por diferentes calles de la zona.
Según las primeras investigaciones, el conductor embistió por detrás a un vehículo que estaba detenido en un semáforo en rojo a la altura del número 79 del camí de la Vileta. Lejos de detenerse para auxiliar o intercambiar datos, el hombre aceleró y huyó del lugar.
Durante la fuga, el turismo circuló de manera temeraria. El conductor golpeó el bordillo de una rotonda, atravesó una isleta y llegó incluso a arrancar una señal vertical antes de perder parcialmente el control del vehículo.
La rápida reacción de un testigo fue clave para frenar la huida. El ciudadano siguió al sospechoso y consiguió quitarle la llave de proximidad del coche mientras todavía estaba en movimiento. El vehículo terminó deteniéndose definitivamente en la calle Josep Estela después de calarse.
Cuando llegaron los agentes del ECOP, el hombre intentaba abandonar la zona a pie. Según fuentes policiales, el propio implicado reconoció espontáneamente que no tenía permiso de conducir y pidió a los policías que ignoraran ese detalle para evitar problemas legales.
mostró una actitud agresiva y lanzó insultos racistas y homófobos contra varios testigos
Las comprobaciones posteriores realizadas por la UVAC confirmaron que el investigado nunca había obtenido el permiso de conducir tipo B. Además, su licencia de ciclomotor había sido retirada en 2014 tras perder todos los puntos y no realizar el obligatorio curso de recuperación vial.
Los agentes también detectaron claros síntomas de consumo de alcohol. La prueba de etilometría confirmó las sospechas: el conductor arrojó una tasa de 0,55 miligramos por litro de aire espirado, el doble del límite permitido.
Durante la intervención policial, el hombre mantuvo una actitud agresiva y lanzó insultos racistas y homófobos contra varios testigos. Según la Policía Local, también mostró un tatuaje con una esvástica en el abdomen durante las pruebas de alcoholemia.
El vehículo fue retirado por una grúa municipal y trasladado al depósito. La Unidad de Vehículos de Accidentes elaboró las diligencias correspondientes, mientras que la Sala de Atestados remitió el caso a la autoridad judicial.
La investigación continúa abierta mientras el conductor se enfrenta ahora a posibles delitos relacionados con la seguridad vial, conducción sin permiso y abandono del lugar del accidente.










