Cazado por una cámara ahora el conductor temerario se enfrenta a dos años de cárcel.
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha puesto en el punto de mira a un joven de 20 años por un grave delito contra la seguridad vial. Los hechos, marcados por un desprecio absoluto hacia la vida de los demás, ocurrieron la noche del pasado 18 de marzo en la carretera MA-13, a la altura de Sa Pobla. El investigado circulaba a gran velocidad cuando utilizó de forma negligente el carril de aceleración para realizar un adelantamiento ilegal por la derecha.
Durante su huida hacia adelante, el vehículo llegó a invadir parte del arcén para después cruzarse de forma súbita hacia el carril izquierdo. Esta trayectoria cortó bruscamente el paso a otro turismo que circulaba correctamente, obligando a su conductor a realizar una frenada de emergencia para evitar una colisión que parecía inminente. La imprudencia, captada en video, puso en jaque la integridad de múltiples usuarios de la vía.
La resolución de este caso ha sido posible gracias a la colaboración de un conductor profesional. El testigo presenció la maniobra y aportó las grabaciones de los hechos, material que permitió a los agentes realizar un análisis exhaustivo. Tras cotejar la matrícula y la titularidad del coche, la Guardia Civil logró la plena identificación del autor, quien fue investigado formalmente el pasado 5 de mayo.
El joven se enfrenta ahora a un horizonte judicial complicado. El Código Penal contempla para este tipo de conducción temeraria penas de prisión de hasta dos años. Además, podría ser privado del derecho a conducir por un periodo de entre uno y seis años. Las diligencias ya están en manos de la autoridad judicial competente. La Guardia Civil reitera que el apoyo ciudadano es una pieza clave para erradicar estas conductas delictivas en las carreteras de Mallorca.










