La Policía Nacional ha detenido a un nigeriano tras machacar con una piedra y perseguir a otro hombre para atropellarlo tras salir de una discoteca.
La Policía Nacional ha detenido en Palma a un hombre de origen nigeriano tras desatar una auténtica cacería humana en el ocio nocturno. El sospechoso se enfrenta a cargos durísimos: un delito de lesiones, otro contra la seguridad vial y una tentativa de homicidio. Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado viernes en una concurrida discoteca de la Playa de Palma.
La mecha se encendió por una nimiedad: la víctima intentó flirtear con una amiga del agresor. La respuesta del detenido fue brutal. Sin mediar palabra, estrelló un vaso de cristal en el rostro del joven, provocándole una brecha sangrante en la frente. El caos se apoderó de la sala. Los responsables del local apagaron la música y encendieron las luces para desalojar el recinto. Lejos de calmar los ánimos, la expulsión a la calle solo multiplicó la sed de sangre del atacante.
Ya en el exterior, el agresor cogió una piedra de grandes dimensiones de la calzada y se la lanzó con violencia directa al pecho de la víctima. Acto seguido, se subió a su coche y aceleró a fondo con una clara intención: atropellar a su rival. La maniobra kamikaze puso en grave peligro de muerte a los decenas de clientes que se agolpaban a las puertas de la discoteca. Antes de darse a la fuga a toda velocidad, el delincuente bajó la ventanilla y lanzó una amenaza de muerte definitiva: «Ahora nos vemos en Son Gotleu».
La sala del 091 coordinó un cierre perimetral inmediato. Gracias a los datos del vehículo aportados por los testigos, patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano localizaron el turismo en el barrio de Son Gotleu. Al ser interceptado, el joven confesó la agresión motivada por los celos. En un giro dramático, la víctima y sus amigos aparecieron en el lugar de la detención, provocando un tenso enfrentamiento que obligó a los policías a intervenir con contundencia. Para colmo de males, las comprobaciones revelaron que el arrestado carecía de carné de conducir. El peligroso agresor ya ha sido puesto a disposición judicial.










