El agresor irrumpió a gritos en una habitación compartida, golpeó la cara de un sanitario y destrozó material médico.
La Policía Local de Palma ha detenido a un hombre de 40 años y nacionalidad neerlandesa como presunto autor de un delito de amenazas de muerte y otro de atentado contra funcionarios públicos. El sospechoso desató el caos y el terror en el Hospital Universitario Son Llàtzer tras acceder de madrugada a las instalaciones médicas en un estado de extrema violencia.
Los hechos tuvieron lugar este sábado 28 de junio alrededor de las 01:45 horas, cuando una patrulla de la Unidad Nocturna (UNOC) acudió de urgencia al complejo hospitalario. El personal de seguridad privada del centro ya tenía retenido en el exterior a un individuo altamente agitado que acababa de agredir a un enfermero e increpar de forma hostil a varios pacientes ingresados.
La investigación posterior de la Sala de Atestados determinó que el detenido ya había protagonizado un primer incidente a las 23:30 horas del día anterior, cuando se encaró con un médico en la habitación donde se encontraba ingresada su madre. Aunque en ese momento abandonó el edificio, regresó un par de horas después con una actitud todavía más agresiva.
Entró en la habitación compartida de su familiar, encendió las luces de golpe a mitad de la noche y comenzó a proferir gritos reclamando su teléfono móvil.
Cuando un enfermero le pidió por favor que guardara silencio por el descanso de los enfermos, el hombre reaccionó con insultos, propinó una fuerte patada al mostrador de control y asaltó la zona restringida del personal.
El agresor arrinconó al sanitario, lo amenazó de muerte con los puños en alto y le golpeó el rostro utilizando una boina que llevaba puesta.
Antes de huir hacia los exteriores del edificio, el individuo la emprendió a patadas contra dos carros llenos de material e instrumental médico que se encontraban en mitad del pasillo.
Al tomar el control de la situación, los agentes de la UNOC constataron que el sospechoso era incapaz de articular un discurso coherente y presentaba síntomas evidentes de hallarse bajo los efectos de sustancias estupefacientes o psicotrópicas, lo que explicaba su agudo estado de excitación y delirio.
Dada la gravedad de los hechos, las patrullas procedieron a su detención inmediata. El hombre fue conducido en primera instancia a un centro sanitario de urgencias para evaluar su estado psicofísico antes de ingresar en el Depósito Municipal de Detenidos. Una vez concluidas las diligencias iniciales por parte de la Policía Local, el arrestado fue traspasado a la Policía Nacional para su posterior puesta a disposición judicial.














