Ofensiva en la calle Sant Miquel: la Policía Local inmoviliza vehículos trucados y denuncia a repartidores ilegales.
La Policía Local de Palma desplegó este jueves 1 de octubre un dispositivo especial de inspección y control enfocado en profesionales del reparto a domicilio (riders) en plena calle de Sant Miquel. La intervención conjunta, ejecutada por la Unidad Motorizada (UMOT) y el Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP), coincidió con la entrada en vigor del nuevo Real Decreto 518/2026 que reforma el Reglamento General de Circulación.
El operativo se saldó con graves infracciones penales y administrativas. Los agentes procedieron a la inmovilización inmediata de dos vehículos que habían sido manipulados técnicamente para superar el límite de 25 km/h, pasando a ser funcional y mecánicamente auténticas motocicletas. Al requerir la documentación a los conductores, ambos mayores de edad, se comprobó que carecían de cualquier tipo de permiso de conducir, por lo que la Sala de Atestados les ha abierto diligencias judiciales por un presunto delito contra la seguridad vial.
El despliegue en el centro de la ciudad destapó múltiples irregularidades laborales y de tráfico. Durante la jornada se tramitaron cuatro sanciones administrativas por no utilizar el casco de protección obligatorio y otras cinco multas por circular sin el chaleco reflectante reglamentario durante el horario laboral.
Las indagaciones derivaron en tres informes remitidos de urgencia a la Seguridad Social y a la Policía Nacional (Extranjería) tras detectar a tres repartidores trabajando sin permiso de residencia ni contrato laboral legal.
El teniente de alcalde y regidor de Seguridad Ciudadana y Civismo, Llorenç Bauzá, ha destacado que este operativo da continuidad al plan de control municipal para garantizar la convivencia y complementar la normativa estatal.












