Manuela Cañadas sitúa la inmigración ilegal en el centro del debate político balear tras los episodios de Ceuta.
La portavoz parlamentaria de Vox, Manuela Cañadas, ha abierto este miércoles el nuevo curso político en el Parlament de les Illes Balears situando la inmigración irregular como uno de sus ejes prioritarios de fiscalización. Durante su intervención, la diputada ha calificado lo sucedido recientemente en Ceuta de «guerra híbrida» contra la soberanía nacional y ha instado a la ciudadanía balear a sumarse a las concentraciones de apoyo convocadas frente a los ayuntamientos de las islas.
Cañadas ha utilizado la crisis en la ciudad autónoma como advertencia directa para el archipiélago, recordando que, en lo que va de año 2026, las costas de Baleares han registrado la llegada de cerca de 5.000 personas en más de 245 pateras, cifras que se suman a las más de 7.300 registradas a lo largo del ejercicio anterior.
Exigencia de expulsiones
La portavoz parlamentaria ha articulado su discurso en torno a la presión sobre los servicios públicos y la seguridad en el territorio insular. Cañadas ha tildado de «insostenible» la partida de 10 millones de euros que el Govern balear destinará al Consell de Formentera para la tutela de menores migrantes no acompañados en una isla de 12.000 habitantes, criticando asimismo los 25 millones de euros asignados a Ceuta para el mismo fin.
Ha rechazado normalizar sucesos ocurridos este verano, señalando la reciente detención en las islas de tres varones que sumaban entre sí más de 150 arrestos previos.
La diputada ha deslindado a los inmigrantes que acceden por cauces reglados para trabajar y cumplir las leyes de aquellos extranjeros que delinquen, para quienes ha exigido la inmediata expulsión del territorio nacional.











