Manuela Cañadas denuncia que Baleares supera las 5.200 llegadas de personas en situación irregular en 2026.
La portavoz parlamentaria Manuela Cañadas ha denunciado que Baleares ha superado ya las 5.200 llegadas de personas en situación irregular en lo que va de año. Tras un mes de agosto que cerró con la entrada de 1.070 migrantes en 59 pateras, los seis primeros días de septiembre han sumado cerca de 300 nuevas llegadas, consolidando la ruta marítima entre el norte de África y las Illes Balears. La representación política ha calificado el escenario de insostenible, rechazando que la dinámica de arribadas continuadas se asimile con normalidad en la agenda institucional.
Durante su intervención, la portavoz ha criticado duramente la gestión del Ejecutivo central, asegurando que la respuesta estatal se limita a habilitar más centros de acogida y derivar a las personas llegadas hacia otras comunidades autónomas. Según las cifras oficiales expuestas, hasta el 31 de agosto las islas contabilizaban 4.934 personas y 261 embarcaciones, datos que ya rebasan los registros consolidados durante el mismo periodo del ejercicio anterior. Desde el grupo parlamentario señalan que este flujo continuo genera un coste económico inasumible para las arcas públicas mientras nutre el modelo operativo de las redes de tráfico de personas.
La portavocía ha cuestionado el enfoque de las medidas aplicadas hasta el momento para contener el flujo migratorio. «Hoy son 10, mañana son 50 y otro día son 100. Y así semana tras semana, mientras el Gobierno se limita a esperar que lleguen las pateras y repartir después el problema por toda España y las facturas a los españoles», ha criticado.
Cañadas remarca que la consolidación de este trayecto por el Mediterráneo cuesta vidas en el mar, rechazando que la apertura de plazas de asistencia se califique como una respuesta humanitaria eficaz.
La portavocía considera que la redistribución de personas entre regiones únicamente traslada la problemática sin atajar la llegada de embarcaciones en origen.
La portavoz ha comparado la proyección de la crisis en las islas con la situación que afrontan otros territorios como Ceuta, exigiendo un cambio drástico en las políticas de control fronterizo.












