El sábado atacó y dejó una fila de 20 vehículos con las ruedas pinchadas.
La Guardia Civil ha puesto fin a una pesadilla mecánica tras detener al presunto autor de una oleada de daños en vehículos en las inmediaciones del emblemático mirador de Es Vedrà, en la localidad de Sant Josep de Sa Talaia.
La alerta saltó la tarde del sábado. Una llamada urgente requería la presencia de la Benemérita en la carretera próxima al mirador. El escenario era desolador: una fila de 20 vehículos con las ruedas pinchadas. Lo que parecía un incidente aislado se reveló rápidamente como un ataque sistemático.
Los agentes, ante la magnitud del sabotaje, iniciaron una investigación contrarreloj. El objetivo era claro: localizar al responsable antes de que desapareciera entre los acantilados ibicencos.
La prueba definitiva: una cámara de seguridad clave
Uno de los turismos afectados contaba con un sistema de videograbación activo. Las imágenes permitieron ver con nitidez a un hombre empuñando un objeto punzante, moviéndose con frialdad entre los coches aparcados y ejecutando los pinchazos uno a uno.
Gracias a los testimonios recogidos y a las características físicas captadas en el vídeo, la Guardia Civil estrechó el cerco. A última hora de esa misma tarde, localizaron al sospechoso: un hombre de 54 años y origen nacional que residía en una caravana en una zona próxima al lugar de los hechos.
Tras verificar su identidad, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de daños. Hasta el momento, el cuartel de la Guardia Civil ha registrado oficialmente 14 denuncias por pinchazos en una o dos ruedas de los turismos. Sin embargo, no se descarta que la cifra de afectados aumente en las próximas horas.










