La Policía Local de Palma interpone más de 30 denuncias durante el operativo.
La Policía Local de Palma sigue actuando en las barridas de la ciudad para controlar la seguridad. En esta ocasión, el pasado 15 de mayo desplegó un amplio dispositivo de control de tráfico y seguridad en Camp Redó. Se saldó con más de 30 denuncias administrativas, siete vehículos retirados al depósito municipal y la instrucción de un atestado penal por un presunto delito contra la seguridad vial.
El operativo fue desarrollado por el Grupo de Actuación Preventiva (GAP) entre las 19:30 y las 23:30 horas con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la normativa de tráfico y de la ordenanza municipal.
Durante el control, los agentes formularon 23 denuncias por circular con la ITV caducada o desfavorable y otras 10 actas por no disponer del seguro obligatorio de responsabilidad civil.
Además, se interpusieron dos denuncias más por diferentes infracciones de circulación y se procedió a la retirada de siete vehículos al depósito municipal.
En el ámbito penal, la Sala de Atestados instruyó diligencias judiciales contra el conductor de un turismo que fue interceptado circulando sin el correspondiente permiso de conducción.
Los hechos podrían constituir un presunto delito contra la seguridad vial.

Durante el dispositivo, los agentes detectaron importantes vertidos de aceite de motor en la calle Infant Pagà, provocados presuntamente por cambios de aceite realizados en plena vía pública y por el abandono de garrafas volcadas sobre la calzada.
Ante el riesgo para la seguridad vial y el estado de la zona, la Policía Local solicitó la intervención de EMAYA, cuyos operarios trabajaron durante una hora y media para limpiar los residuos y acondicionar la calle.
Según el informe policial, parte del coste de la limpieza será repercutido al titular de una de las furgonetas retiradas al depósito, ya que de ese vehículo procedía uno de los vertidos más abundantes detectados durante el operativo.










