Cita este sábado y domingo en La Verònica de Sant Marçal.
Marratxí ruge de nuevo al ritmo de los motores clásicos. La XXIII edición de Motor Retro ha arrancado este sábado con el recinto lleno, cientos de aficionados recorriendo los expositores y un ambiente que confirma que la feria sigue siendo una de las grandes referencias del motor vintage en Baleares.
El recinto de La Verònica de Sant Marçal se ha convertido durante toda la jornada en un auténtico escaparate de historia sobre ruedas. Coches clásicos impecables, motocicletas históricas, piezas de colección y objetos vintage han atraído a visitantes llegados desde distintos puntos de Mallorca y de la Península.
La cita continuará este domingo, de 10.00 a 14.00 horas, con nuevas exhibiciones y espacios abiertos al público.

Más de 60 expositores
La edición de este año reúne a más de sesenta expositores y asociaciones especializadas llegadas desde ciudades como Barcelona, Madrid, Alicante, Córdoba, Valladolid o Galicia. También participan numerosos coleccionistas y aficionados baleares.
La feria mantiene intacta la esencia que la ha convertido en una cita imprescindible para los amantes del motor clásico. Pasear entre auténticas joyas de otra época se ha convertido, un año más, en el gran atractivo del evento.
Entre las propuestas más llamativas destacan los espectaculares coches americanos clásicos, auténticos iconos del automovilismo que han captado todas las miradas desde primera hora.
También sobresale la exposición de motocicletas fabricadas antes de 1940 pertenecientes a miembros de l’Associació de Motos Històriques de Mallorca. Modelos difíciles de ver y perfectamente conservados que permiten viajar varias décadas atrás.
A ello se suma la tradicional zona de compra y venta de recambios, piezas antiguas y artículos relacionados con el mundo del motor, uno de los espacios con mayor movimiento durante toda la jornada.
Otro de los puntos más concurridos ha sido la clásica maqueta de Scalextric, que continúa despertando la curiosidad tanto de pequeños como de adultos. Un rincón que mezcla nostalgia, competición y entretenimiento y que se ha consolidado como uno de los símbolos de la feria.
Además, las exhibiciones vinculadas al motor clásico y de competición han añadido todavía más espectáculo a un fin de semana marcado por la pasión por los vehículos históricos.
Desde la organización destacan el crecimiento sostenido que ha experimentado Motor Retro durante más de dos décadas. Muchos participantes reservan estas fechas con meses de antelación, conscientes del prestigio que ha adquirido la feria dentro del calendario nacional del motor clásico.

La combinación de exposición, compra de piezas, vehículos históricos y ambiente familiar vuelve a demostrar por qué Motor Retro sigue siendo una de las citas más esperadas por coleccionistas y aficionados.










