La formación denuncia la tala de árboles en Pere Garau, Foners o Son Oliva.
Més per Palma denuncia que la nueva tala de árboles en la calle Torcuato Luca de Tena, que ha sido criticada por los vecinos de Pere Garau, no es un caso aislado. Tampoco lo es la eliminación de la masa vegetal de la plaza de los Patines, que ha generado alarma social. Se trata del último episodio de una política municipal contra los árboles que, durante los últimos años, ha provocado conflictos vecinales en distintos barrios de Palma.
En plena emergencia climática, cuando la ciudad necesita más espacios resilientes frente a las olas de calor, el gobierno del Partido Popular está eliminando árboles y reduciendo el patrimonio verde de la ciudad.
«La ciudad necesita más árboles, más sombra y más zonas verdes. Sin embargo, el PP está llevando a cabo un auténtico arboricidio en Palma. Los vecinos denuncian una política de hechos consumados, aplicada desde el oscurantismo y sin ofrecer ninguna explicación», ha denunciado el concejal de Més per Palma, Miquel Àngel Contreras.
Más sombra, menos cemento
Més per Palma reclama que se detengan las talas, que se priorice la conservación de los ejemplares adultos, que se garantice la transparencia de los informes técnicos y que se establezcan mecanismos de participación ciudadana antes de ejecutar cualquier actuación relevante.
«Un árbol adulto no puede sustituirse de un día para otro. Cuando se elimina, desaparecen con él décadas de sombra, biodiversidad y calidad de vida. Palma no puede permitirse seguir perdiendo patrimonio verde a causa de las políticas arborifóbicas del PP», ha afirmado Contreras.
La polémica por la tala de árboles se ha repetido de forma constante durante este mandato. Comenzó con los bellaombras de la plaza de Llorenç Villalonga, cuya eliminación provocó recursos, concentraciones y cadenas humanas organizadas por los vecinos.
Posteriormente, la eliminación de más de una veintena de árboles en Son Oliva generó nuevas quejas y peticiones de explicaciones sobre los criterios técnicos utilizados. Asimismo, las obras de la calle General Ricardo Ortega, en Foners, han supuesto la desaparición de varios árboles que proporcionaban sombra en una de las zonas más densamente urbanizadas de Palma.
Ahora son los vecinos de Pere Garau quienes denuncian nuevas talas.
Estas actuaciones no deben analizarse de forma aislada. La repetición de episodios similares en distintos barrios dibuja un patrón preocupante: en cualquier proyecto urbano, obra o intervención, la única constante es la eliminación de árboles.
«Ya no hablamos de casos puntuales. Es una política sostenida en el tiempo para reducir el patrimonio verde de Palma, barrio a barrio. Mientras muchas ciudades europeas plantan árboles para combatir las olas de calor, aquí los hacen desaparecer y no los sustituyen por nuevos ejemplares. Solo dejan alcorques llenos de cemento», ha advertido Contreras.
Més per Palma considera que el gobierno del PP actúa de espaldas a los barrios y reclama explicaciones públicas sobre las actuaciones ejecutadas durante este mandato.
«Cada árbol que eliminan supone menos sombra, más calor y menos calidad de vida. El alcalde Martínez y el PP demuestran así que el medio ambiente no es una de sus prioridades. Les exigimos que rectifiquen; es necesario un cambio de rumbo inmediato», ha concluido Miquel Àngel Contreras.












