Creen que pone en riesgo la identidad y el valor patrimonial de Marratxinet con la construcción de una nueva área de aportación en la entrada del núcleo histórico.
Més per Marratxí cuestiona la compatibilidad de la nueva área de aportación con la protección especial del núcleo y reclama la publicación inmediata de los informes que la justifican.
Tras reunirse con vecinos de Marratxinet y analizar la documentación pública relacionada con el nuevo contrato de recogida de residuos, Més per Marratxí manifiesta su desacuerdo con la ubicación elegida para la nueva área de aportación que se está construyendo en la entrada del pueblo y considera que el Ayuntamiento está ejecutando una actuación de gran impacto sin haber explicado públicamente los criterios que la justifican.

Durante la reunión mantenida con los residentes, los vecinos trasladaron su preocupación por el impacto que esta infraestructura puede tener sobre la movilidad, la seguridad vial, el paisaje y la calidad de vida del núcleo, así como por la falta de información facilitada hasta ahora por el Ayuntamiento.
Señalan que Marratxinet es uno de los núcleos más singulares del municipio desde el punto de vista histórico, paisajístico y urbanístico. El planeamiento municipal lo califica como Casco Antiguo de Especial Protección (CA-C), una figura creada para preservar la trama urbana histórica, la tipología tradicional y el carácter del núcleo. Además, dentro de las 32 parcelas que conforman el pueblo existen 15 edificaciones catalogadas en el Catálogo de elementos de interés artístico, histórico, ambiental y patrimonial de Marratxí. El núcleo también se encuentra rodeado por suelos rústicos forestales y suelos rústicos de interés paisajístico.
Aina Amengual, portavoz de Més per Marratxí, afirma: “Marratxinet es probablemente el núcleo con más valor histórico, patrimonial e identitario de todo el municipio. Por ello resulta incomprensible que el Ayuntamiento haya decidido ubicar una infraestructura de estas características precisamente en su entrada. Cuando un espacio disfruta de una protección tan elevada, lo mínimo exigible es una justificación extraordinariamente sólida. Y hoy esa justificación sigue sin aparecer”.
Recuerdan que a pesar de estas circunstancias, el Ayuntamiento ha decidido ubicar una nueva área de aportación en el acceso principal del pueblo y ya ha iniciado las obras.
Según han trasladado los residentes, los vecinos no recibieron ninguna información previa sobre la implantación de la nueva área de aportación ni sobre la ubicación elegida para esta infraestructura. Las primeras reacciones y solicitudes de información se produjeron una vez ejecutada la solera de hormigón destinada a albergar la instalación.
Ante esta situación, los residentes registraron varios escritos manifestando su preocupación por los posibles efectos de la actuación sobre la movilidad, la seguridad vial, el paisaje y la calidad de vida del núcleo, así como por la falta de información facilitada por el Ayuntamiento.


Paralelamente, Més per Marratxí registró el día 1 de junio una solicitud formal de información para conocer los criterios técnicos, urbanísticos, ambientales y funcionales que han servido para justificar esta actuación, de la que todavía no se ha obtenido respuesta.
Los residentes y el grupo municipal coinciden en señalar que la principal preocupación no es únicamente la ubicación escogida, sino también el hecho de que una actuación de esta trascendencia se haya impulsado sin ningún proceso previo de información, explicación o participación de los vecinos directamente afectados.
Durante las últimas semanas, Més per Marratxí ha revisado la documentación pública del contrato de recogida de residuos. Esta documentación situaba a Marratxinet dentro de la Fase 2 del sistema puerta a puerta e identificaba cuatro áreas de aportación en otros puntos del municipio. También preveía una quinta área pendiente de definir a partir de estudios urbanísticos, poblacionales y de la evaluación del funcionamiento de las áreas inicialmente previstas.
Afirman que en la documentación revisada no se ha localizado ninguna justificación específica de la ubicación actual de Marratxinet, ni información sobre el ámbito de servicio de la instalación, la población prevista, las alternativas estudiadas o los criterios que han conducido a escoger este emplazamiento.
Insisten en que la falta de información resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta que la infraestructura ejecutada presenta unas dimensiones que parecen difícilmente justificables si únicamente tuviera que dar servicio a los aproximadamente 51 habitantes de Marratxinet y al diseminado más próximo. Y si, por el contrario, está pensada para dar servicio a una población mucho más amplia, sigue sin explicarse por qué se ha escogido precisamente la entrada de un núcleo histórico especialmente protegido para concentrar este uso.
Amengual también cuestiona la proporcionalidad de la infraestructura: “Si esta área está dimensionada para los aproximadamente 51 habitantes de Marratxinet y el diseminado contiguo, sus dimensiones parecen absolutamente desproporcionadas. Y si está pensada para dar servicio a mucha más población, todavía es más difícil entender por qué se ha decidido concentrar este uso en la entrada de un núcleo histórico con unas limitaciones evidentes de movilidad y espacio”.
A esta preocupación se suman las dudas sobre la movilidad y la seguridad vial. El acceso a Marratxinet se caracteriza por un espacio circulatorio muy reducido y por unas limitaciones físicas evidentes derivadas de la propia configuración histórica del núcleo. En este contexto, los residentes alertan de que una infraestructura de estas dimensiones puede provocar problemas de tráfico, maniobra y seguridad vial incompatibles con las características del pueblo, especialmente si acaba dando servicio a una población muy superior a la residente.
Durante la reunión, numerosos residentes manifestaron sentirse menospreciados, poco escuchados y engañados por el actual equipo de gobierno, después de comprobar que las obras continuaban avanzando mientras sus solicitudes de información y sus objeciones seguían sin obtener una respuesta formal.

Los residentes también informaron de que están estudiando la adopción de medidas legales para intentar impedir la implantación definitiva de esta área de aportación en el emplazamiento actual.
Aina Amengual declaró: “Los vecinos no fueron informados antes de que se construyera la solera. Cuando descubrieron qué se preveía ubicar allí y comenzaron a pedir explicaciones, el Ayuntamiento seguía sin ofrecer una justificación clara de la decisión. Esa es la realidad.
Lo que más nos preocupa no es solo la infraestructura. Lo que nos preocupa es que el Ayuntamiento haya tomado una decisión de este impacto sin informar previamente a los residentes ni explicar públicamente los criterios que la han motivado.
Marratxinet no es un solar cualquiera del municipio. Está calificado por las propias Normas Subsidiarias de Marratxí como Casco Antiguo de Especial Protección. Esta figura existe precisamente para preservar la tipología tradicional, la estructura urbana, el patrimonio, el paisaje y el carácter del núcleo.
Las propias Normas Subsidiarias establecen que, en su interpretación, deben prevalecer los criterios más favorables a la conservación del patrimonio, del paisaje y de la imagen urbana. Por ello nos preguntamos cómo puede considerarse compatible con estos objetivos la implantación de una infraestructura de estas dimensiones en la puerta de entrada de uno de los núcleos históricos más singulares del municipio.
No sabemos si existen informes que justifiquen esta decisión. Lo que sí sabemos es que el Ayuntamiento ha ejecutado una infraestructura de gran impacto sin informar previamente a los residentes y sin haber explicado públicamente por qué considera que esta es la mejor ubicación posible.
Si esta área está dimensionada para los aproximadamente 51 habitantes de Marratxinet y el diseminado contiguo, sus dimensiones parecen desproporcionadas. Y si está pensada para dar servicio a una población mucho más amplia, todavía es más difícil entender por qué se ha decidido concentrar este uso precisamente aquí.
Marratxinet es una de las principales joyas patrimoniales e identitarias de Marratxí. Si una figura de protección especial no sirve para preservar la identidad, el paisaje y la singularidad de un núcleo frente a actuaciones de este impacto, es legítimo preguntarse cuál es exactamente el sentido de dicha protección.
Desde nuestro punto de vista, esta decisión es un error. Genera un impacto visual, paisajístico, patrimonial y circulatorio evidente sobre una de las principales joyas identitarias de Marratxí y el Ayuntamiento todavía no ha explicado por qué considera que esta es la mejor opción posible”.
Més per Marratxí considera que las explicaciones deben llegar antes de que las decisiones sean irreversibles. Por este motivo reclama la publicación inmediata de toda la documentación relacionada con esta actuación, una respuesta formal a los escritos registrados por los residentes y a la solicitud de información presentada por el grupo municipal, así como una explicación pública de los criterios que han conducido a escoger esta ubicación.
La formación continuará apoyando a los vecinos de Marratxinet y defenderá que cualquier actuación que afecte de manera directa a la configuración, la movilidad, el patrimonio y el paisaje de un núcleo especialmente protegido se realice con transparencia, participación y una justificación técnica suficiente.












