Indignación entre los autónomos de Mallorca por la subida de la base mínima para autónomos societarios y familiares.
La patronal de la pequeña y mediana empresa de Mallorca, PIMEM, denuncia el «modus operandi» de la Administración de la Seguridad Social y el grave impacto económico que está sufriendo el colectivo. Según ha destapado la federación, la base mínima de cotización para los autónomos societarios y los familiares colaboradores ha sufrido un incremento drástico desde enero de 2026, pasando de los 1.000 euros vigentes hasta finales de 2025 a los 1.424,40 euros actuales.
En la práctica, esto se traduce en que miles de profesionales de las islas han pasado de pagar una cuota mensual de 314 euros a 449 euros, lo que supone un desembolso extra de 135 euros al mes que nadie les había notificado de forma oficial.
Joan Torrens, miembro del Comité Ejecutivo de PIMEM, ha calificado la gestión de la Tesorería de «abuso», lamentando que la administración haya esperado seis meses para emitir un simple correo informativo a los afectados.
«En pleno final de la campaña de renta han lanzado la bomba y deprisa y corriendo se ha tenido que regularizar la situación», apunta Torrens, quien critica que los gestores de Palma y Manacor han tenido que asumir el trabajo de avisar a los clientes ante la inacción pública.
La patronal denuncia que la Seguridad Social suele aplicar los cambios de ley de manera automática, pero en este caso ha obligado a los autónomos a mover ficha por su cuenta.
Desde la federación lamentan que la administración «ya no hace nada, ni resuelve dudas, ni orienta» y se escuda en la cita previa para mantener las oficinas vacías.
Las consecuencias de esta falta de información son inmediatas. Aquellos autónomos desinformados que logren resolver su situación antes del 1 de julio tendrán que abonar una regularización urgente de unos 804 euros.
Para quienes no gestionen el cambio a tiempo, la cuenta pendiente llegará de golpe a finales de 2027 (dentro del cuarto trimestre). Aunque la Seguridad Social no aplicará intereses de demora, PIMEM advierte que recibir el hachazo de golpe supondrá un golpe letal para la liquidez de los pequeños negocios.
La federación recuerda que esta subida viene ligada a la base mínima del grupo 7 del Régimen General aprobada en la reforma de 2022. Aunque en su día el sector celebró el cambio hacia un sistema por beneficios reales, PIMEM critica que la fórmula anual de revisión se esté ejecutando de espaldas al tejido productivo, castigando especialmente a los autónomos familiares que ni siquiera perciben rentas directas del negocio.













