El detenido se coló en la estancia de la mujer a la fuerza. Se enfrenta a delitos de allanamiento de morada, amenazas, daños y maltrato de obra.
La Policía Local de Palma detuvo el pasado 12 de agosto, a las 23:30 h, a un hombre de nacionalidad española y 44 años como presunto autor de un delito de amenazas, un delito de allanamiento de morada, un delito leve de daños y un delito leve de maltrato de obra sin lesión. La intervención se llevó a cabo en el interior de una vivienda de la barriada de Son Cladera.
Una patrulla de la USEI (Unidad de Seguridad Integral) adscrita al turno de noche, acudió ante el aviso de se estaba produciendo una agresión. Al llegar al domicilio, los agentes fueron requeridos por la denunciante, quien explicó que reside en una habitación alquilada y comparte piso con dos hermanos, manteniendo fuertes discusiones con uno de ellos de forma frecuente.
Según relató la víctima, se encontraba en la cocina utilizando un utensilio cuando el ahora detenido se le acercó y la acusó de hurtarlo. De repente, el hombre la agarró del cabello y le propinó un fuerte tirón que la arrojó al suelo. La mujer logró huir de la cocina a gatas para intentar refugiarse en su habitación, siendo golpeada de forma continua durante el trayecto por el pasillo.
Una vez en su estancia, la mujer intentó asegurar la puerta, pero el hombre propinó un fuerte empujón y abrió la puerta de forma tan violenta que llegó a arrancar parte del marco de la pared. El impacto de la puerta golpeó a la víctima y la lanzó al suelo. Ya en el interior, el presunto autor se abalanzó sobre la mujer mientras la amenazaba de muerte. Para evitar la agresión, la víctima tuvo que defenderse con firmeza, logrando repeler el ataque con la fuerza física y obligando al agresor a desistir y abandonar la habitación.
Los agentes no observaron lesiones graves o sangrantes en la mujer, aunque esta se quejaba de fuertes dolores en los antebrazos tras haberlos utilizado como escudo. El hermano del arrestado, que también reside en el inmueble, confirmó la existencia de constantes discusiones, aunque reconoció que no había presenciado la agresión porque había decidido abandonar la casa justo antes de que la disputa subiera de tono.
Al ser interrogado por los policías, el presunto autor reconoció haber mantenido una discusión con la víctima y admitió haberle dado un empujón que la hizo caer dentro de su habitación. Sin embargo, negó de forma rotunda la agresión física continuada y haber entrado en la estancia de la mujer. Ante la evidencia de los daños en la puerta y el relato de la víctima, los agentes detuvieron al hombre. La Sala de Atestados instruyó las diligencias correspondientes, las cuales fueron traspasadas a la Policía Nacional junto con el arrestado.











