Restauración Mallorca CAEB cierra agosto por debajo de 2025 y alerta de una caída inédita del gasto en el mes más rentable del año.
La patronal Restauración Mallorca CAEB ha encendido de manera oficial todas las alarmas tras registrar un arranque de mes insólitamente flojo, catalogándolo como el peor inicio de septiembre que recuerda el sector. El parón del consumo se produce inmediatamente después de un mes de agosto que tampoco logró remontar y que cerró con cifras de facturación inferiores a las del mismo periodo del año 2025, dejando a las empresas en una posición de máxima cautela.
La profunda preocupación de los restauradores mallorquines no radica en la cantidad de viajeros que desembarcan en la isla, sino en el drástico desplome del gasto medio por cliente. La patronal enfatiza la necesidad de desvincular la simple afluencia turística de la verdadera rentabilidad empresarial, advirtiendo de que la saturación visual en las zonas de ocio no se está traduciendo en tiques de caja ni en reservas de mesa.
Señalan que el arranque de este último tramo del verano ha roto de forma drástica con la dinámica habitual del mercado turístico insular.
Ferrer: «Ahora mismo estamos expectantes y preocupados».
Este mes ha sido históricamente uno de los más prósperos para la gastronomía balear al atraer a un turista de mayor poder adquisitivo que huye de las aglomeraciones de julio y agosto. Sin embargo, este año la disposición al gasto de este viajero no se está reflejando en los establecimientos.
Agosto por debajo de 2025
Las dos últimas semanas de agosto cerraron en negativo respecto al ejercicio anterior. La esperada recuperación de finales de verano no llegó a materializarse, encadenando un tramo final de temporada muy complicado.
El presidente de Restauración Mallorca CAEB, Juan Miguel Ferrer, ha sido contundente al analizar este inicio de curso: «Las dos últimas semanas de agosto fueron malas y peores que las del año pasado. Esperábamos recuperar, pero lo que realmente nos preocupa es este inicio de septiembre; en restauración no recordamos una primera semana tan mala».
Desde la patronal instan a mantener la prudencia a la espera de ver cómo evoluciona la segunda quincena del mes. «Podemos tener calles llenas y una importante presencia de visitantes, pero para las empresas lo determinante es que esa actividad se traduzca en consumo. Ahora mismo estamos expectantes y preocupados. Necesitamos ver qué ocurre durante las próximas semanas antes de poder valorar realmente cómo terminará septiembre”, concluye Juan Miguel Ferrer.












