La Policía Nacional ha detenido a tres menores y un adulto por dar una paliza a un extranjero y exigirle 200 euros por su teléfono.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en la Playa de Palma a cuatro jóvenes —tres de ellos menores de edad y un cuarto mayor de edad— como presuntos autores de un delito de robo con violencia y extorsión. Los acusados no solo propinaron una paliza a un turista para quitarle sus pertenencias, sino que montaron un chantaje posterior y volvieron a golpearle con saña al no conseguir el botín económico que exigían.
Todo ocurrió durante la madrugada del pasado viernes. Las patrullas camufladas y operativas de paisano de la Policía Nacional, integradas en el dispositivo especial Rayo, patrullaban la zona caliente de la Playa de Palma cuando fueron requeridas de urgencia por un turista extranjero. El hombre presentaba un estado deplorable: la ropa totalmente rota y sucia, y un fuerte impacto en el pómulo con restos de sangre.
La víctima relató que caminaba con sus amigos cerca de la Avenida América cuando se cruzaron con el grupo criminal, compuesto por tres chicos y una chica. Los delincuentes le increparon en español y, al no comprender el idioma, los turistas intentaron continuar su camino. Fue entonces cuando se desató la violencia. Los jóvenes se abalanzaron sobre ellos con empujones y puñetazos directos a la cara. Durante la paliza, la víctima cayó desplomada al suelo, momento en el que su teléfono móvil de última generación salió despedido. Los agresores lo recogieron del asfalto y huyeron a la carrera.
Chantaje de 200 euros
La codicia de los asaltantes no se detuvo ahí. Minutos después, el turista logró llamar a su propio número desde el terminal de un amigo. Al otro lado de la línea, uno de los menores le impuso un chantaje mafioso: si quería recuperar el teléfono, debía acudir a una cita y pagar un rescate de 200 euros en efectivo.
La víctima se desplazó indefensa hasta el punto pactado con la intención de recuperar su documentación y contactos, pero se plantó y se negó en rotundo a ceder a la extorsión económica. La respuesta de la banda fue fulminante y desproporcionada: volvieron a molerle a palos en plena calle antes de escapar de nuevo hacia los callejones colindantes.
La persecución policial fue impecable. Mientras una patrulla atendía al herido, el resto de los indicativos Rayo cerraron el perímetro. En las inmediaciones de un complejo hotelero, los agentes localizaron a cuatro jóvenes que encajaban al milímetro con la descripción de los agresores. Al ser interrogados, comenzaron a responder con evasivas y contradicciones, mostrándose visiblemente nerviosos.
En ese mismo instante, la propia víctima llegó al lugar y los reconoció sin ningún género de dudas. Los cuatro miembros de la banda fueron esposados y detenidos en el acto. Los tres menores ya han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores, mientras que el adulto pasará a disposición judicial en las próximas horas.












