El detenido por la Guardia Civil robaba en el interior de los coches.
La Guardia Civil del Puesto de Esporles ha detenido en Palma a un hombre de 32 años como presunto autor de cuatro delitos de robo con fuerza en interior de vehículos, quebrantamiento de condena y un delito contra la seguridad vial. El acusado, un viejo conocido de las fuerzas de seguridad, ha sido enviado directamente a prisión sin fianza por orden de la autoridad judicial debido a su peligrosidad y nulo respeto a las leyes.
La alarma saltó tras detectarse un repunte delictivo muy localizado: las denuncias por asaltos a coches estacionados en los miradores de Banyalbufar se habían disparado en las últimas semanas. Al iniciar las pesquisas, los investigadores descubrieron con indignación que detrás de estos golpes se encontraba un delincuente habitual que ya tenía prohibido por orden judicial acercarse a esa zona específica de la Serra de Tramuntana, precisamente por su largo historial de robos en el mismo escenario.
El delincuente no solo rompió el mandato de alejamiento, sino que ejecutó al menos cuatro nuevos asaltos a vehículos para sustraer las pertenencias de los visitantes.
La codicia del sospechoso sumó una nueva temeridad a su historial. Para cometer las fechorías y trasladarse desde Palma hasta la Serra, el investigado utilizaba un turismo careciendo por completo de permiso de conducir, al no haberlo obtenido nunca en su vida, poniendo en riesgo la seguridad del resto de usuarios en una carretera de curvas de alta complejidad.
Tras un meticuloso trabajo de localización, los guardias civiles lograron cercarlo y detenerlo en Palma. Al pasar a disposición de los Juzgados de Guardia, el juez dictó su ingreso inmediato en un centro penitenciario para frenar en seco su escalada delictiva. La Benemérita mantiene las investigaciones abiertas y no descarta que el encarcelado contara con cómplices.












