Cazado por por la Policía Local de Palma. Multiplicaba por tres la tasa máxima de alcohol.
La Policía Local de Palma ha puesto a disposición judicial a un hombre de nacionalidad rumana y 41 años por un delito contra la seguridad vial tras ser interceptado conduciendo con una tasa de alcohol penal. La intervención, ocurrida el pasado 17 de junio a las 22:10 horas en la avenida de América, fue posible gracias a la rápida reacción de dos agentes que acababan de terminar su turno de trabajo.
Los policías circulaban en sus vehículos particulares cuando detectaron un turismo que avanzaba de forma errática, a velocidad anormalmente reducida y con los intermitentes de emergencia encendidos. De pronto, el conductor pegó un fuerte acelerón, comenzó a hacer eses en la calzada e invadió el carril contrario.
Al detenerse en un semáforo en rojo, uno de los agentes se percató de que el infractor manejaba su teléfono móvil y mostraba síntomas evidentes de embriaguez. En cuanto la luz cambió a verde, el implicado reinició la marcha de forma agresiva y tocando el claxon sin justificación alguna.
Ante el peligro inminente de que provocara un accidente grave, los dos policías fuera de servicio coordinaron una maniobra de emergencia. El segundo agente adelantó al turismo sospechoso con su coche particular. Posicionó su vehículo justo delante con la máxima precaución, obligando al infractor a detener la marcha de manera segura. Ambos funcionarios se apearon de sus coches, se identificaron formalmente y le dieron el alto.
Lejos de colaborar, el conductor adoptó una actitud agresiva y desafiante hacia los policías, lo que obligó a solicitar el apoyo urgente de una patrulla del Servicio de Seguridad Turística (SETUR) y de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC).
Una vez en el lugar, los agentes de la UVAC sometieron al implicado a la prueba de alcoholemia con un etilómetro de precisión. El resultado fue inapelable: 0,82 mg/l de aire espirado, una cifra que triplica el límite permitido y supera ampliamente el umbral del delito penal (fijado en 0,60 mg/l).
El conductor rechazó el ofrecimiento reglamentario de trasladarse a un centro sanitario para someterse a una prueba de contraste. La Sala de Atestados de la Policía Local instruyó las correspondientes diligencias urgentes, que ya han sido remitidas a la Sección de Instrucción de Guardia del Tribunal de Instancia.













