El suceso provocó severos daños materiales en un vehículo que estaba estacionado.
Agentes de la Policía Local de Palma intervinieron el pasado 14 de julio en Son Gotleu tras registrarse la deflagración y el posterior incendio de la batería de una bicicleta eléctrica. El espectacular incidente, que ocurrió en plena vía pública alrededor de las 15:35 horas, provocó severos daños materiales en un vehículo estacionado, aunque afortunadamente no se registraron heridos.
La Base del 092 activó el protocolo de emergencias tras recibir las llamadas de varios ciudadanos que alertaban de un fuerte estallido en la calle. Al llegar al lugar de los hechos, las patrullas comprobaron que el fuego ya había sido extinguido, aunque la calzada se encontraba completamente cubierta de fragmentos y restos esparcidos del dispositivo que había explosionado.
Los policías actuantes se entrevistaron con el propietario de la bicicleta, un repartidor que se encontraba cubriendo su jornada laboral en ese momento. El trabajador detalló que su vehículo funciona con un sistema de doble batería y que había detenido su marcha para realizar el intercambio rutinario de las mismas.
La situación se descontroló cuando depositó una de las unidades en el suelo; en ese instante, el dispositivo sufrió una fuerte deflagración repentina y comenzó a arder de forma virulenta, alcanzando de rebote a un turismo que estaba aparcado a escasos centímetros.
El estruendo de la explosión alarmó a los residentes de la zona, quienes salieron a la calle de inmediato. Según explicaron los testigos presenciales, el repartidor intentó apagar las llamas inicialmente a patadas sin ningún éxito. Ante el peligro de que el fuego se propagara, varios vecinos se organizaron rápidamente con cubos de agua y lograron sofocar el incendio por completo antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Dos dotaciones de los Bomberos de Palma se desplazaron hasta el lugar de forma preventiva. Los efectivos del parque de bomberos aseguraron el perímetro de seguridad para descartar cualquier riesgo de reignición y confirmar que la segunda batería de la bicicleta no corría peligro de estallar.
La deflagración afectó gravemente al coche estacionado junto al punto de la explosión. El turismo presentaba quemaduras de consideración y desperfectos notables en toda la parte frontal izquierda y en la aleta lateral, aunque las fachadas de los edificios colindantes no sufrieron daños.
La Policía Local logró localizar al propietario del automóvil afectado para que acudiera al lugar. Asimismo, las autoridades gestionaron los trámites pertinentes con la empresa de reparto para facilitar los datos del seguro y abrir la incidencia correspondiente para la cobertura de los daños materiales. Finalmente, una brigada de la empresa municipal EMAYA se encargó de la limpieza de los residuos químicos de la vía para restablecer la normalidad en el barrio.











