ARCA y ‘Flipau amb Pere Garau’ exigen a Cort que las luces de Navidad en elementos patrimoniales sean las últimas en instalarse.
Las entidades ciudadanas ARCA y Flipau amb Pere Garau han lamentado que ya se esté procediendo a la colocación del cableado led que envolverá las estructuras de la plaza García Orell en pleno mes de julio. Recuerdan que se trata de un conjunto urbano que se encuentra protegido por sus destacados valores patrimoniales.
Las asociaciones denuncian que, para una iluminación que permanecerá activa únicamente durante dos meses, el despliegue de cables e infraestructuras comenzado en pleno mes de julio afeará y evitará la contemplación original de la plaza durante un periodo de siete meses, un impacto visual que consideran completamente negativo e innecesario.
La plaza García Orell, conocida popularmente por toda la ciudadanía como la Plaza Columnas, fue proyectada por el reconocido arquitecto Guillem Forteza en el año 1934.
Actualmente, este espacio es considerado una de las plazas más bellas del Eixample de Palma y cuenta con una protección específica en el catálogo del Ajuntament de Palma bajo la categoría de Bien de Interés Paisajístico y Ambiental.
Petición para modificar el calendario de montaje navideño
Ante esta situación, ambas organizaciones consideran imprescindible que las empresas concesionarias y el propio Consistorio modifiquen la planificación y la programación del despliegue de la decoración navideña en Ciutat.
Se solicita formalmente que los adornos en los espacios protegidos de la ciudad se instalen en la fase final del calendario para garantizar que los ciudadanos puedan disfrutar de la estética original de los monumentos el mayor tiempo posible.
Las entidades hacen extensiva esta reclamación a todo el Centro Histórico de Palma y a los entornos de cualquier elemento catalogado de la ciudad.
Tanto ARCA como Flipau amb Pere Garau ya trasladaron esta petición de manera formal a los representantes municipales durante las últimas reuniones sectoriales de los Consejos de Distrito Centro y de Llevant, insistiendo en que la ruptura de la armonía estética del entorno urbano en zonas históricas debe minimizarse al máximo.











