Marratxí se convierte en un estercolero con basura acumulada y malos olores.
Pere, un vecino de Marratxí lanza una queja enérgica contra el Ajuntament dirigido por Jaume Llompart por el tema de las basuras. «Es inaceptable que la imagen que envío sea la habitual de muchos puntos de Marratxí: contenedores completamente desbordados, bolsas amontonadas en el suelo y basura acumulándose durante días», comienza diciendo.
«Llevo más de 40 años viviendo en este municipio y nunca había visto un deterioro semejante. Da igual el núcleo al que vayas. Cada vez son más frecuentes las montañas de residuos junto a los contenedores. Una imagen impropia de un municipio que presume de calidad de vida.
El Ayuntamiento sigue empeñado en vendernos que el sistema de recogida puerta a puerta es la solución. Pues bien, la realidad que vemos los vecinos dice otra cosa.
Desde que comenzó su implantación, el problema no ha dejado de crecer. En los núcleos donde todavía quedan contenedores parece que se recoge la basura de medio mundo. Sabemos que personas de otras zonas de Marratxí donde ya funciona el puerta a puerta, aprovechan para dejar aquí sus bolsas.
Quizá el Ayuntamiento diga que no hay pruebas. Pero los vecinos sí tenemos ojos.
¿Dónde acabará toda esa basura si siguen retirando contenedores? Porque quien quiera deshacerse de residuos y no encuentre un contenedor cerca buscará otras alternativas. Y el miedo de muchos propietarios es evidente: que empiecen a aparecer bolsas, muebles, restos de poda y escombros en caminos rurales, solares y fincas particulares.
Al final, los que pagaremos las consecuencias seremos los vecinos de siempre.
Resulta indignante pagar nuestros impuestos para convivir con malos olores, suciedad y una sensación permanente de abandono.
No basta con pedir civismo. Hay que gestionar. Hay que reforzar la recogida donde haga falta para acabar con esta situación porque la basura se ve, se huele y, por desgracia, cada día hay más».











