Los delincuentes seguían una estrategia milimétrica en el Balneario 1. Roban la mochila en la arena y se la pasan de un cómplice a otro en plena carrera.
La Policía Local de Palma ha detenido a dos jóvenes de 21 años y nacionalidad argelina tras protagonizar un sutil e ingenioso golpe en la Playa de Palma. Los hechos ocurrieron a las 18:20 horas a la altura del Balneario número 1, en la avenida de Cartago.
La víctima se percató en directo de cómo uno de los delincuentes se aproximaba a su toalla, se apoderaba de su mochila y emprendía una huida a pie a gran velocidad. El turista no dudó en salir corriendo tras el ladrón. Al verse perseguido, el carterista ejecutó un pase limpio y lanzó la mochila en mitad de la vía pública para que fuera recogida por un segundo cómplice, quien logró camuflarse y escapar rápidamente entre la multitud con las pertenencias.
A pesar de perder el botín, la víctima no desistió y logró interceptar físicamente al primer sospechoso, lo que desencadenó una fuerte disputa y un altercado en plena calle.
Para fortuna del turista, varios agentes de paisano de la Policía Local integrados en el dispositivo estival de Seguridad Turística (SETUR) patrullaban esa misma zona comercial. Al presenciar la pelea, los funcionarios intervinieron de inmediato, separaron a las partes y se identificaron de forma reglamentaria. Tras tomar declaración a los implicados, los policías iniciaron una rápida investigación de campo que les permitió localizar el domicilio exacto donde se escondía el segundo cooperador.
Con el permiso de los residentes del inmueble, los agentes del SETUR accedieron a la vivienda para realizar un registro exhaustivo. Oculta en una de las habitaciones, detrás de una barra y tras un colchón, los policías localizaron la mochila sustraída. Sin embargo, el interior había sido vaciado: faltaba la documentación, los efectos personales y un teléfono móvil de alta gama.
Los agentes continuaron con la inspección ocular por toda la casa hasta descender al sótano, donde descubrieron una sofisticada contramedida tecnológica casera:
- Encontraron una caja metálica oculta tras otro colchón.
- El metal de la caja funcionaba como un «búnker» o jaula para bloquear la cobertura y las ondas de geolocalización.
- En su interior estaba el teléfono de la víctima, al cual los detenidos ya le habían quitado la funda, extraído la tarjeta SIM y activado deliberadamente el modo avión para evitar a toda costa que el dueño pudiera rastrear su GPS.
Ante las pruebas incriminatorias, ambos jóvenes fueron arrestados por un presunto delito de hurto.
Tras instruirse las primeras diligencias en la Sala de Atestados de la jefatura local, los dos implicados fueron traspasados a la Policía Nacional para su posterior puesta a disposición judicial, mientras que las pertenencias recuperadas fueron devueltas a su legítimo dueño.











