Detenido porque provocó un corte de gravedad en la rodilla izquierda, de unos 15 centímetros de longitud y 3 de profundidad a su trabajador.
La Policía Nacional ha detenido al propietario de un establecimiento hostelero como presunto autor de un delito de lesiones. Atacó con un arma blanca a uno de sus trabajadores en plena madrugada.
Todo se desencadenó tras una acalorada discusión. La víctima recriminó a su jefe que les obligara, tanto a él como al resto de la plantilla, a realizar jornadas laborales abusivas de entre 14 y 16 horas diarias. Se quejó, además, de tener que soportar un trato despectivo y violento. La reacción del hostelero, lejos de calmar los ánimos, fue letal: marchó hacia la cocina, cogió un cuchillo y arremetió contra el empleado.
El trabajador sufrió un corte de gravedad en la rodilla izquierda, de unos 15 centímetros de longitud y 3 de profundidad. La hemorragia fue tan intensa que sus propios compañeros tuvieron que aplicarle un torniquete de urgencia para evitar que se desangrara antes de la llegada de las asistencias sanitarias.
El agresor abandonó el local antes de la llegada de las patrullas del 091, pero regresó poco después en un evidente estado de nerviosismo. Para eludir su responsabilidad, el dueño intentó engañar a los agentes con una versión inverosímil: aseguró que el empleado se había cortado él mismo con la pata rota de una silla plástica del local.
Los agentes desmontaron la coartada al inspeccionar la silla. Aunque tenía una pata fracturada, no presentaba ni rastro de sangre, lo que hacía imposible que una herida de tal profundidad se hubiera originado allí.
Otros testigos confirmaron que el empleador primero golpeó a la víctima con el mobiliario y luego fue a la cocina a por el arma. Ante las evidencias, el hombre fue arrestado de inmediato.
La víctima, por su parte, tuvo que ser evacuada en ambulancia a un centro hospitalario para recibir entre 5 y 10 grapas de sutura debido a la consideración de la herida.













