Baleares, en el punto de mira global: casi tres de cada diez viviendas en venta las buscan compradores foráneos.
Baleares continúa en el ojo del huracán y es activo refugio de alcance internacional. Los últimos datos arrojados por el portal idealista señalan que la demanda foránea para adquirir vivienda en Baleares representa ya un 28,2 por ciento sobre el total de búsquedas registradas en el sector de la compraventa.
Esta cifra sitúa al archipiélago como la segunda provincia de toda España con mayor peso de capital extranjero en el mercado de la propiedad, únicamente superada por Alicante y por delante de focos inversores tan consolidados como Málaga.
Canyamel y Andratx, épicos epicentros de la inversión internacional
El verdadero fenómeno de atracción se concentra en enclaves de alto valor paisajístico y exclusivo. Dentro del ámbito balear, Canyamel se posiciona como una de las zonas de mayor intensidad en las búsquedas de compradores internacionales, junto a otros puntos estratégicos del litoral como Port d’Andratx o Camp de Mar.
En estos núcleos clave de Mallorca, el volumen de interés foráneo supera de manera holgada la mitad de las consultas totales en los portales especializados, dibujando una dinámica propia donde el perfil comprador extranjero impone el ritmo de las operaciones.
El análisis detallado del tráfico comprador corrobora la fuerte hegemonía del mercado germánico en Baleares. Los ciudadanos alemanes encabezan de forma absoluta el listado de búsquedas de propiedades en la comunidad, seguidos a distancia por inversores procedentes del Reino Unido y Francia.
Paralelamente, el mercado observa con atención el avance paulatino del comprador procedente de Estados Unidos, un perfil de elevado poder adquisitivo que gana presencia de forma continuada en las islas y empuja la demanda de inmuebles de gama alta y propiedades exclusivas.
La presión de la demanda internacional sobre el territorio insular continúa marcando distancias respecto a los ritmos de otras regiones peninsulares. Con casi el 30 por ciento del interés concentrado fuera de las fronteras nacionales, la escasez de oferta disponible en zonas tensionadas como el levante mallorquín o el poniente de la isla refuerza la cotización de los activos mejor ubicados.











