La Guardia Civil lo ha pillado en la Ma-13 en el término municipal de Sa Pobla.
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha interceptado e investigado formalmente a un conductor en Mallorca tras cometer una imprudencia extrema: circular a más del doble de la velocidad permitida en la vía, poniendo en riesgo absoluto su vida y la del resto de usuarios.
Los hechos se registraron el pasado 15 de mayo a la altura del punto kilométrico 39,400 de la carretera Ma-13, en el término municipal de Sa Pobla. En ese punto, una patrulla de la Benemérita mantenía activo un dispositivo de seguridad y control de velocidad. La sorpresa de los agentes fue mayúscula cuando el cinemómetro del vehículo radar detectó a un turismo que pasaba por la zona a una velocidad de 177 km/h, en un tramo donde el límite específico de la vía está fijado en apenas 80 km/h.
Tras saltar la alarma del radar, las dotaciones policiales procedieron a dar el alto al coche de forma inmediata. El conductor, un varón de nacionalidad española y 48 años de edad, quedó plenamente identificado en el acto. La Guardia Civil le atribuye un presunto delito contra la seguridad vial. Dadas las características de la infracción, las consecuencias legales a las que se enfrenta son severas: la ley contempla penas de prisión de tres a seis meses, multas económicas elevadas, trabajos en beneficio de la comunidad y la retirada obligatoria del derecho a conducir por un periodo que oscila entre uno y cuatro años.
La velocidad: un factor mortal
Los investigadores de Tráfico insisten en que la velocidad excesiva o inadecuada se mantiene año tras año como una de las principales causas de accidentes mortales en nuestras carreteras. Además de ser el detonante de múltiples siniestros, este factor incrementa de forma exponencial la gravedad y letalidad de las lesiones cuando se produce un impacto. Respetar los límites vigentes no es negociable; es una obligación de civismo elemental para garantizar la supervivencia en el asfalto. Las diligencias ya han sido trasladadas a la autoridad judicial.












